¿Qué comemos?

Siguiendo con la propuesta de la última bienaventurados de ser consumidores responsables, sanos y conscientes, entrevistamos a Karen Lund Petersen, que es Guía Naturalista y Licenciada en Ciencias Ambientales de la UBA, para conocer más acerca de la producción de los alimentos.

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¿Qué consumimos los argentinos cuando hablamos de alimentos?

Una consecuencia de la vida en las ciudades es no saber de dónde vienen las cosas que consumimos. Esto puede generar un impacto negativo, no sólo en nuestra salud y calidad de vida, sino también en el resto del país y del mundo. Esto es especialmente importante a la hora de hablar de comida, porque estamos consumiendo alimentos potencialmente dañinos para la salud.

Por un lado, están los OGM (organismos genéticamente modificados o transgénicos). La Argentina es el tercer productor mundial de soja transgénica. El 60% de los alimentos procesados contienen transgénicos, y todavía no se sabe las consecuencias del consumo de este tipo de alimentos. En varios países del mundo es obligatorio etiquetar los productos para que el consumidor pueda decidir si comprarlos o no. Por el otro lado, en varios países ya se prohibió el cultivo de este tipo de productos, porque están empezando a aparecer consecuencias ambientales graves.

Después está la gran cantidad de venenos que se aplican a la fruta y verdura. En el país ya hubo varios casos de análisis de verduras en los mercados con valores mayores a los establecidos por la ley. Muchos de estos venenos son extremadamente tóxicos.

Y, por último, está la producción de carne (de vaca, pollo y cerdo). Este tipo de producción actualmente se hace a corral, esto quiere decir que se engordan a los animales en corrales en donde hay muchos animales en poco espacio. Esto lleva a condiciones de maltrato animal, agresiones entre los animales, mayor uso de medicamentos por el hacinamiento, además de contaminación ambiental del suelo, del agua y del aire.

La Argentina no es el único país en producir alimentos de esta manera, sino que es más bien la regla, ya que la tendencia es al crecimiento poblacional en las ciudades, Al ir al supermercado y tomar la comida de las góndolas, no se ve nada de todo esto, pero pasa.

¿Qué es lo primero que podemos hacer al respecto?

Lo primero que podemos hacer es volver a la cocina. Cocinar las cosas en vez de comprar hecho: la masa de tarta, el pan; ir al carnicero y al verdulero. No comprar comida procesada sino hacerla nosotros mismos. De esa forma podemos tener más control sobre lo que estamos comiendo porque compramos la materia prima. Michael Pollan, autor estadounidense de un libro llamado El Dilema del Omnívoro, plantea a la cocina como un espacio revolucionario desde donde se puede cambiar el sistema productivo mundial. Todo el mundo necesita comer, tenemos que darnos cuenta de nuestro poder como consumidores.

¿Qué consejos nos podés dar?

  • Pelar la fruta y verdura y lavarla bien. Esto puede ayudar a disminuir la cantidad de químicos en el alimento.
  • Comprar la menor cantidad posible de alimentos procesados. Esto disminuye la probabilidad de comer transgénicos, los residuos y la contaminación producida por la industria alimenticia.
  • Comprar alimentos orgánicos o de producción agroecológica, producidos sin contaminantes químicos. Hoy en día existen varias alternativas de compra y entrega a domicilio.
  • Tener una huerta orgánica en casa. Por lo menos producir algunas cosas, como plantas de hoja como la lechuga y acelga, que ocupan menos espacio. Además de tener comida sana, trabajar la tierra relaja y produce placer.
  • Unirse a alguna huerta comunitaria. Hoy en día hay varias huertas comunitarias en Buenos Aires. Es una linda oportunidad para aprender a plantar y conocer gente con los mismos intereses.
  • Hacer compras comunitarias. Poder unirse con familia o vecinos y comprar comida al por mayor, si es posible agroecológica u orgánica. Esto disminuye los costos y además se ahorra en transporte y packaging, generando menos residuos.
  • Comer menos carne. Comer carme es más caro ambientalmente hablando. Para producir 1 kg de carne se necesitan 13.000 litros de agua. Todavía se puede conseguir carne que no haya sido criada a corral, sino con pasturas.
  • Por último, comprar a consciencia. Intentar averiguar de dónde viene lo que compramos y cómo fueron producidas las cosas que comemos es muy importante.

Recomendaciones para ampliar el tema:

Libro

“Mal Comidos”, de Soledad Barruti. La autora despliega una investigación rigurosa que explica por qué estamos mal comidos. ¿Por qué las vacas ya no comen pasto? ¿Cuáles son los ingredientes secretos de los alimentos procesados? ¿Qué relación hay entre la falta de trigo, la exclusión social, el asesinato de indígenas y las catástrofes naturales? ¿Por qué cada día hay más obesos, más diabéticos, más hipertensos y más enfermos de cáncer? Los alimentos y la alimentación son el tema en el que confluyen los conflictos más relevantes de esta época: la corrupción, el delito, la experimentación científica, la especulación financiera, la debilidad del Estado ante las corporaciones, el cambio climático, el desequilibro ecológico y las convulsiones sociales.

Webs

En www.inta.gob.ar hay varios documentos para descargar sobre cómo hacer huertas en la ciudad.

www.bioinfogchu.blogspot.com.ar es un blog en donde hay mucho material para descargar e informarse.

Taller de vida sustentable por Karen Lund Petersen

Taller en el cual se aprende desde la cabeza y el corazón cuáles son los impactos de nuestra forma de vida actual y qué acciones podemos hacer en nuestro día a día para vivir de una forma más amorosa con nosotros mismos y, a partir de allí, con el resto del mundo. Temas: alimentos, energía, químicos en el hogar y cosméticos, etc. Además se trabaja sobre valores, consumismo y forma de vida. Para más información e inscripciones, escribí a nadandocamino@yahoo.com.ar.

¿Qué comemos?
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